sábado, 9 de agosto de 2008

El incómodo escenario Post-Ronaldo


Se queda en el Manchester, como ya sabemos todos. Confesó en el diario Público de Portugal que iba a seguir de rojo, y que él era el único culpable de todo el lío. Cristiano en su momento tensó la cuerda y puso toda la carne en el asador para fichar por el Madrid. Calderón lo vio como la guinda a un equipazo, y también como la posibilidad de traer un crack, tras tantas promesas incumplidas. Ahí empezó la fiesta.

Se toparon, lamentablemente, con un Ferguson que se lo tomó como algo personal, y que luchó por la continuidad de su pupilo como si le fuera la vida en ello. Al final ganó por K.O. cuando ya lo daban todos por derrotado. Y nos deja en una situación extraña y nada fácil.

Comienza ahora el culebrón Robinho. El brasileño iba a ser, injustamente, el gran damnificado por la llegada del portugués. Y ahora, Robinho, cansado de ser considerado segundo plato, manifiesta que quiere fichar por el Chelsea y reencontrarse allí con Scolari.

Una mala gestión ha provocado quedarnos sin el sueño, y estar a punto de perder a uno de nuestros jugadores más decisivos. Robinho sería una baja muy sensible. ¿Qué hacemos? Lo vendemos a un rival directo por la Champions, o nos quedamos con un jugador desganado que es una potencial bomba en el vestuario?

Lo ideal sería cuidarlo, hacerlo sentirse importante y, por qué no, mejorarle el contrato, al fin y al cabo no es de los jugadores mejor pagados del equipo. Si el jugador se compromete, aún nos puede dar muchas alegrías. Desgraciadamente, lo más normal es que el jugador forzase su marcha, y si esto sucede, no quedaría más remedio que acceder. La peculiar idiosincrasia de los jugadores brasileños es así. Mejor vendidos que contaminando al equipo.

Acceder no quiere decir regalar, que quede claro. El Chelsea es un rival directo para la Champions y h pagado, por ejemplo, 20M este año por Bosingwa, así que cualquier oferta inferior a 40M no debe de ser ni considerada. Ellos nos vendieron a Robben por 36M y Robinho es mucho más jugador que el holandés.

Ya con Robson en Londres, siguiendo en el peor (y a la vez más probable) escenario futuro, ¿a qué aspiramos? La Liga sigue siendo un objetivo "asequible" a no ser que el Barça de Guardiola se engrase a una velocidad supersónica. Para la Champions, Robben, El Pipita, Raúl y Ruud (a Saviola no lo cuento), quizá no sean una delantera que nos dé las suficientes garantías, sobre todo contando con las inevitables lesiones, que ya tanto daño nos hicieron el año pasado.

Pero tampoco hay suficientes recambios de garantías hoy en día en el mercado. Vuelven los nombres de siempre, el inconstante Quaresma, el pelotero Diego, el killer Huntelaar, el elegante Berbatov o el sobrevalorado (e innecesario) Villa. O incluso alguno de los rusos que nos dejaron tan buen sabor de boca en Austria. Y da la sensación de en ningún caso, el cambio mejoraría nuestra plantilla. Sí, tantas vueltas para acabar empeorando, qué cruel ironía...

PD: Por cierto, ya puestos me traía a Diego, para jugar cerquita del área.

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